Fidelidad perruna, inutilidad manifiesta
Viernes 6 de Julio de 2007 por AdminEste Presidente, que está durando ya demasiado, da muestras diarias de su futilidad y ausencia de un proyecto coherente y pensado. Sorprendió a propios y extraños lanzando, como decisión tomada, una ayuda de 2.500 € por hijo, que es un cohete electoralista. Los ministros más implicados no habían oido hablar del asunto y, claro, tampoco se sabe como ni de donde va a salir el dinero. Un fuego artificial sacado de la manga. Este tipo es increíble. Su falta de seriedad y la desconfianza que inspira ya es lugar común en Europa y empieza a calar entre sus propios partidarios y aliados que, mientras, aprovechan esas debilidades para sacar lo más posible.
Ahora, “remodela” su gabinete para darnos más de lo mismo. Bien está habernos librado de inútiles, como Trujillo, que al frente de Vivienda no ha hecho más que el ridículo y su estupidez de las zapatillas para los jóvenes sin casa pasará a los anales del chiste nacional. Otro tanto de Carmen Calvo, incapaz desde Cultura de sacar adelante una Ley del Cine que solo ha servido para enfrentar a todos los implicados. O un Ministro de Administraciones Públicas, sin nada que decir excepto amén a las peticiones de separatistas y panzistas.
Pero claro, el máximo responsable sigue al mando de un barco sin rumbo y los nuevos pilotos repiten en lo mismo. Una característica que se ve bien en el Ministro de Justicía: fidelidad perruna a Zapatero, inutilidad manifiesta y verbo fácil para insultar a los disidentes.
Un nuevo Ministro de Cultura (muy cercano a PRISA) que ha ralentizado, hasta casi pararlo, el Instituto Cervantes; una nueva inquilina de Vivienda, acomplejada por no ser catalana de tercera generación y a la que se ha visto más en las tertulias y abrazando al Presidente que en el Congreso y una “reciclada”, aferrada a los cargos, que tras encrespar a los productores de vino (y desdecirse varias veces) ha dejado Sanidad sin ninguna muestra de su labor, enganchada a su amigo de La Moncloa. Nada que decir de su sucesor, reputado científico, que parece el bonito broche que pone Zapatero, el florero pre-electoral, a un equipo ministerial inútil.
