El islamismo es el nazismo de nuestra época
Sábado 5 de Enero de 2008 por AdminEl nazismo supuso, en los años treinta, la mayor amenaza a la civilización y su intento de sustitución por el salvajismo y la liquidación de aquellos a quienes consideraba enemigos, inferiores o diferentes. Hoy, mal que nos pese, el islamismo es
nuestro nazismo. Igual que entonces, los islamistas no conciben el mundo más que dividido en dos: los suyos y los muertos.
No es solo una carrera sino un síntoma. El Dakar se ha suspendido, creando así un peligroso precedente después de una treintena de ediciones con momentos peligrosos, pero nunca con anulaciones tan tajantes. Los servicios secretos franceses alertaron al Gobierno galo de la intención de Al Qaida de atentar contra el rally usando lanza-misiles y de las amenazas de los terroristas a Mauritania por apoyar la carrera. Esto, unido al asesinato de cuatro ciudadanos franceses el pasado 24 de diciembre en el sur de Mauritania, llevó a París a alertar del riesgo que corrían sus nacionales si participaban en la carrera que, finalmente, los organizadores han decidido anular por razones de seguridad. La impresión es que la organización se ha visto desasistida y falta de apoyos internacionales para llevar a cabo esta aventura.
Para Manuel Plaza, uno de los pilotos con más experiencia en el Dakar, esta decisión ha creado un peligroso precedente por el que cualquier amenaza serie puede hacer suspender un acontecimiento de trascendencia mundial, como el Dakar. «Los islamistas han ganado una gran batalla en Africa y el espacio que dejamos nosotros al retirarnos, lo ocuparán ellos. Todos los pilotos de la prueba somos conscientes de ello y de los riesgos de África y todos estábamos de acuerdo en seguir la carrera y asumir los riesgos».
Pero nadie puede llamarse a engaño. El islamismo ha declarado la guerra a la civilización. A una civilización que concibe los derechos humanos como su esencia, aunque a veces su aplicación deje mucho que desear; que lima las diferencias entre hombres y mujeres y pretende que todos somos ciudadanos sin diferencia de color o credo.
Si triunfan, el panorama será desolador, exactamente como fue el Afganistán de los talibanes: La mitad de la población sin derecho a la salud, a la educación o a una existencia digna de tal nombre. El resto, sin música ni más libro que los religiosos, sin horizontes, encadenados a una vida de atraso, en un retroceso de quinientos años.
En los años treinta algunos intentaron apaciguar a los nazis cediendo a sus pretensiones, disimulando sus desafios, asegurando que no pasaba nada. Otros se enfrentaron con decisión a los asesinos y su salvajismo. Estos fueron los que ganaron.
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Enero 8th, 2008 at 3:53
Yo estoy de acuerdo con el comentario y creo que de la actual política internacional del Gobierno nos podemos esperar lo peor, porque con esta gente cualquier cosa es posible. Es lo que ocurre cuando no hay unos principios claros que inspiren la política exterior (bueno, ni la interior), y también la ausencia de un liderazgo responsable por parte del Presidente del Gobierno. O sea, que seguramente la postura que adoptemos sea la más irresponsable, la más excéntrica y seguramente la más lamentable. Es lo que hay.
Enero 17th, 2008 at 9:58
Un comentario tan “crítico”y “novedoso” que hasta la CIA lo hubiese firmado. Los fascistas siempre son otros, aunque estén bajo el yugo de los imperialistas de aquí (éstos “demócratas” y “civilizados”, claro está).
Un poquito más de lectura, te hace falta.